sábado, 26 de mayo de 2007

En un lugar llamado tierra...

En un lugar llamado tierra...

Con esta lluvia y con esos sueños de primavera
El destino juega a vivir sin ordenalismos
Porque el aire cálido de la ciudad se ha mezclado de milhojas
Y el dulce, lentamente se ha derretido
con el resplandor de la lluvia del atardecer

Cómo será el fundirse con la lluvia
Respirar el aire limpio de la tierra mojada
Dejar que la lluvia corra por el cuerpo agotado de diciembres
Limpiar las lágrimas que quedaron atascadas en la garganta
Tomando un dulce trago de nuevos devenires
Y brindando por los sueños de todo ser humano

Tiempos pasados fueron mejores y peores
El destino de las manos se está borrando
Dulces son los ecos que resuenan
en los bosques de aquellas viejas y desgastadas montañas
Los desórdenes y los órdenes se van deshaciendo del caos
El elemento más central de nuestras vidas
Se encarga de reiniciar los días apagados
Inhalando respetuosamente aquellos olores
Que permiten escaparse de la ciudadanía diaria
Y soñar por cinco minutos que ni el más mínimo objeto de concreto existe
Y soñar por toda la vida
Que la lluvia nunca dejará de tener
Un sentido para la naturaleza humana.

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