El post auditivo
En esta ocasión el post corresponde a un gran mega evento que ocurrió el día de ayer en Santiago de Chile. Me refiero al recital que presentaron U2, con Franz Ferdinand como teloneros.
Sin duda estuvo buenísimo, aunque al parecer (por los comentarios de la Marcela que se encontraba en Golden Circle) la seguridad anduvo guateando un poco, incluida la revisión en la entrada (podría haber pasado piola la botella de coca cola o una maquina fotográfica).
En fin, vamos al grano... primero tocó Franz Ferdinand, teloneando mientras oscurecía un poco más en stgo. Entre algunas gotas locas que caían del cielo comenzaron a tocar, la verdad es q no recuerdo el orden de las canciones, pero fueron varias que me removieron por completo mientras las escuchaba, como por ejemplo this Fire, Jacqueline, Take me out, outsiders. En fin, simplemente lo disfruté al maximo... en vista y oidos.
Tuvimos que esperar un poco para escuchar a U2, aporximadamente una hora, mientras arreglaban todos los equipos, pero valió la pena, pq tocaron más de dos horas. Eso sí, faltaron muchas canciones: Stay, Lemon y Walk On entre otras (para los q no saben Walk On es mi cancion favorita de U2). Se las mandaron. Muy buenas pantallas para los que estabamos en galucha, la iluminación, el sonido y las imágenes... según Pascual, el concierto anterior había sido mejor, pero para los que no fuimos, debo reconocer que este superó mis expectativas.
Buena forma de terminar las vacaciones... el día en que se pueda poner una canción en un post como este, sin duda sería el comienzo de Walk On, para acompañar estas letras.
lunes, 27 de febrero de 2006
miércoles, 22 de febrero de 2006
¿VER PARA CREER?

El post visual
Hola a todos nuevamente, estoy de vuelta, con el post visual. Este será un pequeño intento de cambiar la visión típica de las fotos que sacamos siempre, fotos desde otros ángulos y lo que se me ocurra poner aquí en estas pocas líneas.
Simple: porque estamos acostumbrados a mirar siempre en la misma dirección y no nos planteamos nuevas posibilidades de la realidad o de la irrealidad.
Yo no sé que opinan ustedes, pero creo que la costumbre del ser humano nos hace limitarnos un poco en el campo visual, incluso teniendo cosas que sí podemos ver y que no percibimos.
Ver un plano, ver un espacio tridimensional, o diferenciar los colores, vaya que podríamos hacer cosas si dejaramos un minuto de nuestro tiempo para dar vuelta la imagen y disfrutar aquellas cosas que dejamos de lado por responder a la sociedad en general. 
Ver un plano, ver un espacio tridimensional, o diferenciar los colores, vaya que podríamos hacer cosas si dejaramos un minuto de nuestro tiempo para dar vuelta la imagen y disfrutar aquellas cosas que dejamos de lado por responder a la sociedad en general. 
La verdad es que no tengo mucho que decir, sino mejor dicho, esperar a que observen las fotos y dejen su opinión.
jueves, 9 de febrero de 2006
Ron vs. Tequila
El post degustativo
Ayer el computador me jugó una mala pasada, tenía completamente listo el post y se perdió en el ciberespacio. Será porque recién me estoy reencontrando con el ron y el tequila se enojó por eso, pero debo reconocer que nunca dejaría de tomar tequila por un vaso de ron. Es más, si me dan a elegir mil y una vez elegiría un tequila... y margarita. Antes a mí el ron nunca me había gustado mucho, lo tomaba cuando no había más que tomar, pero hace 4 años atrás tuve una mala experiencia con mi amigo cubano y terminé abrazando al dios de porcelana en el sur, menos mal que no se me apago la tele, hubiera sido musho.
Desde ahí que no tomaba ron. Por mientras, obvio, yo disfrutaba de mis tequilas margaritas y tequilas sunrise con una fascinacion propia saboreando todos los recuerdos que te pudieras imaginar, hasta que el otro día carreteando en mi casa y con una botella de ron que yo tenía guardada desde el ultimo carrete con los chicos de origami dije ¿por qué no? y rompí con la tonta tradición de no tomar ron.
El tequila no tiene por que enojarse, si apenas tengo oportunidad de tomar un margarita eso hago!, pero bueno, de repente hay que seguir a la masa... y si la masa quiere ron... Se toma ron!.
Obvio que los que estuvieron involucrados en la ocasión aquella del ron limón con las galletas de amaretto no tenían idea de todo lo que les conté anteriormente. Y oh! sorpresa, la marce y pascual tenían un ron para tomar en la playa el fin de semana pasado. Claro, como a ellos no los voy a ver hasta el 26 de febrero, día en que se presenta U2 en el estadio junto a franz ferdinand, era un buen momento para relajarnos y tomarnos un ron, unos cuantos rones jajaja!.
En fin... viva cuba y viva mexico... que nos dan estos sabrosos placeres. Ahora me voy al sur... quizá no sea el ron, quizá no el tequila, sino una cervecita bien helada, da igual... voy a descansar y a doblar papeles a la convención. Espero la próxima semana subir un post visual.
Salud a todos!
Ayer el computador me jugó una mala pasada, tenía completamente listo el post y se perdió en el ciberespacio. Será porque recién me estoy reencontrando con el ron y el tequila se enojó por eso, pero debo reconocer que nunca dejaría de tomar tequila por un vaso de ron. Es más, si me dan a elegir mil y una vez elegiría un tequila... y margarita. Antes a mí el ron nunca me había gustado mucho, lo tomaba cuando no había más que tomar, pero hace 4 años atrás tuve una mala experiencia con mi amigo cubano y terminé abrazando al dios de porcelana en el sur, menos mal que no se me apago la tele, hubiera sido musho.
Desde ahí que no tomaba ron. Por mientras, obvio, yo disfrutaba de mis tequilas margaritas y tequilas sunrise con una fascinacion propia saboreando todos los recuerdos que te pudieras imaginar, hasta que el otro día carreteando en mi casa y con una botella de ron que yo tenía guardada desde el ultimo carrete con los chicos de origami dije ¿por qué no? y rompí con la tonta tradición de no tomar ron.
El tequila no tiene por que enojarse, si apenas tengo oportunidad de tomar un margarita eso hago!, pero bueno, de repente hay que seguir a la masa... y si la masa quiere ron... Se toma ron!.
Obvio que los que estuvieron involucrados en la ocasión aquella del ron limón con las galletas de amaretto no tenían idea de todo lo que les conté anteriormente. Y oh! sorpresa, la marce y pascual tenían un ron para tomar en la playa el fin de semana pasado. Claro, como a ellos no los voy a ver hasta el 26 de febrero, día en que se presenta U2 en el estadio junto a franz ferdinand, era un buen momento para relajarnos y tomarnos un ron, unos cuantos rones jajaja!.
En fin... viva cuba y viva mexico... que nos dan estos sabrosos placeres. Ahora me voy al sur... quizá no sea el ron, quizá no el tequila, sino una cervecita bien helada, da igual... voy a descansar y a doblar papeles a la convención. Espero la próxima semana subir un post visual.
Salud a todos!
lunes, 6 de febrero de 2006
Sentidos
Cuando uno menos se lo espera, los lugares que parecían ser los más comunes se transforman en fantasmas, en imágenes estancadas y momentáneas fotografías.
-Son recuerdos- dicen, la mayoría de las personas, que termina plasmando los mejores momentos en una hoja de papel. Muchas veces nos llenamos de imágenes intentando recordar viejos tiempos, y muchas otras, tenemos vacíos inmensos en los álbumes porque los recuerdos son demasiado dolorosos o tristes. Claro está, por ejemplo, que no existen fotos en los funerales, en los accidentes (salvo en los diarios), en las despedidas.
¿Es que acaso intentamos borrar todo pensando en ser personas nuevas y sin errores? Mucha gente cree eso, sin embargo en cualquier momento las imágenes pueden traicionarnos, y no solo ellas, sino todos nuestros sentidos que se colocan en plena disposición a recordar viejos tiempos –malos y buenos-.
¿Por qué el recordar es para algunos tan doloroso, siendo que es algo intrínseco del ser humano el sufrir y el superarlo? ¿Por qué es tan difícil pasar por un lugar sin acordarse de tantas cosas vividas?
Pongamos un ejemplo: Cuando paseas por el centro de Santiago. Las fotografías no traen los ruidos, uno tiene que viajar al lugar, para poder trasladarse al momento oportuno. El ruido de las micros, la gente en la calle vendiendo, ofreciendo palabras al aire, el simple sonido del agua en las piletas, los tacos, el movimiento rápido de la gente y las personas que chocan y pelean.
Las fotografías no traen los olores, a maní tostado y a algodones, a baño, a cloro, a sudor a las 7 de la tarde, a flores, a pintura fresca, a papel mojado, a tierra mojada, a carnicerías o al olor de los pasamanos en micros y bajadas del metro.
Cada cosa, cada olor, cada sonido, cada fotografía nos trae recuerdos o simplemente nos apasionan. Y lo que queda es simple. Que cada vez uno quiera recordar no solo se pegue a fotografías, sino a todo lo que trae consigo el recuerdo… una canción, una comida hogareña, olor a pasto mojado, una lluvia tormentosa… en fin: Cada uno sabe donde le aprieta el zapato.
-Son recuerdos- dicen, la mayoría de las personas, que termina plasmando los mejores momentos en una hoja de papel. Muchas veces nos llenamos de imágenes intentando recordar viejos tiempos, y muchas otras, tenemos vacíos inmensos en los álbumes porque los recuerdos son demasiado dolorosos o tristes. Claro está, por ejemplo, que no existen fotos en los funerales, en los accidentes (salvo en los diarios), en las despedidas.
¿Es que acaso intentamos borrar todo pensando en ser personas nuevas y sin errores? Mucha gente cree eso, sin embargo en cualquier momento las imágenes pueden traicionarnos, y no solo ellas, sino todos nuestros sentidos que se colocan en plena disposición a recordar viejos tiempos –malos y buenos-.
¿Por qué el recordar es para algunos tan doloroso, siendo que es algo intrínseco del ser humano el sufrir y el superarlo? ¿Por qué es tan difícil pasar por un lugar sin acordarse de tantas cosas vividas?
Pongamos un ejemplo: Cuando paseas por el centro de Santiago. Las fotografías no traen los ruidos, uno tiene que viajar al lugar, para poder trasladarse al momento oportuno. El ruido de las micros, la gente en la calle vendiendo, ofreciendo palabras al aire, el simple sonido del agua en las piletas, los tacos, el movimiento rápido de la gente y las personas que chocan y pelean.
Las fotografías no traen los olores, a maní tostado y a algodones, a baño, a cloro, a sudor a las 7 de la tarde, a flores, a pintura fresca, a papel mojado, a tierra mojada, a carnicerías o al olor de los pasamanos en micros y bajadas del metro.
Cada cosa, cada olor, cada sonido, cada fotografía nos trae recuerdos o simplemente nos apasionan. Y lo que queda es simple. Que cada vez uno quiera recordar no solo se pegue a fotografías, sino a todo lo que trae consigo el recuerdo… una canción, una comida hogareña, olor a pasto mojado, una lluvia tormentosa… en fin: Cada uno sabe donde le aprieta el zapato.
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