Ahora que pasaron los cumpleaños mencionados, voy a continuar con las coincidencias familiares. Quizá son puras fechas, puros números, pero la verdad es que en este caso tienen gran significado.
Partamos por la más simple: 5-6-18-19-22-23 Son las fechas de nuestros cumpleaños, separadas por años, por meses e incluso solamente por un día. La pregunta es por qué calzaron de esa forma tan especial: la respuesta, no la se, y por favor, si alguien la sabe ¡que la diga! jeje.
Continuaré con la que yo considero la más significativa del año: el 13 de septiembre, fecha en la que se cumplían 8 años de la muerte de mi tata. Durante todos los veranos, por más de 20 años íbamos a Lican Ray a sus cabañas. Poco a poco las cabañas se fueron vendiendo hasta quedar una sola, la casa chica. Esta casa hace mucho tiempo estaba en venta (varios años), hasta que un día, se cerró el trato y se vendió… justo el 13 de septiembre de este año.
Se podría hablar de intervención divina, de intervención espiritual, coincidencias mágicas o para los más escépticos, no significar nada importante.
Yo opto por la existencia de un equilibrio entre la vida y la muerte, entre aquellas cosas que quedaron pendientes en la tierra y el deseo por otro lado de descansar en tierras pacíficas en algún lugar del universo. Por supuesto, todo ello acompañado del SR. CASUALIDAD o el que permite que las cosas se parezcan y tengan ciertos significados especiales para cada persona. Yo le pongo un nombre, Dios, quizás otras personas le pongan un nombre distinto.
Sin duda que las coincidencias familiares son grandes, y al parecer no terminan… sino que se alimentan aún más de los mitos familiares y aquellas pequeñas deudas que quedan entre las personas. Esto no es nada nuevo en el saber humano, sino algo que sorprende todos los días y que nunca nos dejará de sorprender.
domingo, 27 de noviembre de 2005
martes, 22 de noviembre de 2005
Las casualidades vienen de familia
Pues bien, es cierto. Lo digo porque toda la vida es una gran casualidad y he aquí una historia más, ahora no de amigos, sino de mi familia.
Cuál fue la primera vez en la que se vieron, no tengo idea, algunos dicen que cuando mi mamá era guagua y mi papá scout, unos 50 y algo años atrás. La siguiente vez fue en la casa de un primo, cuando mi papá tenía alrededor de 20 y mi mamá estaba en el colegio y no hacía las tareas (ese caballero con bigotes, mi padre, le ayudaba). Después, fue en la universidad, no como compañeros, sino como profesor y alumna. Luego se casaron y nos tuvieron a nosotros... y así van 35 años de casados, 4 hijos y 3 nietos (+ 1 pirigüín).
Se preguntarán cuáles son las casualidades... dentro de esta historia hay muchas, que no dejan de sorprenderme.
Es como el réclame de mastercard - porque la vida es ahora - ese en el que habla una guagua que aún no nace: "mi papá y mi mamá quieren conocerse, pero aun no se encuentran...", "y todavía no se encuentran..." hasta que se encuentran, y eso, de todas formas me hace pensar en que en esta vida las cosas parecieran estar escritas en algún recóndito lugar. No me pregunten el porqué, pero muchas veces las personas que tenemos a nuestro lado no se "eligen", llegan a tu lado como tus mejores amigos, hermanos, pareja, etc. y en cierto sentido están destinadas a encontrarse y a vivir juntas, con cosas buenas y malas, pero que de todas formas te enseñan a dialogar con el mundo.
-Esta es solo una primera parte... y dedicada de forma muy especial a mis padres q en este mes cumplieron 35 años de casados por el civil, y el próximo mes 35 años de casados por la iglesia.
- PD: FELIZ CUMPLEAÑOS CLAUDIA (mi hermana para el q no lo sepa)
- PD2: FELIZ CUMPLEAÑOS MAMÁ
Cuál fue la primera vez en la que se vieron, no tengo idea, algunos dicen que cuando mi mamá era guagua y mi papá scout, unos 50 y algo años atrás. La siguiente vez fue en la casa de un primo, cuando mi papá tenía alrededor de 20 y mi mamá estaba en el colegio y no hacía las tareas (ese caballero con bigotes, mi padre, le ayudaba). Después, fue en la universidad, no como compañeros, sino como profesor y alumna. Luego se casaron y nos tuvieron a nosotros... y así van 35 años de casados, 4 hijos y 3 nietos (+ 1 pirigüín).
Se preguntarán cuáles son las casualidades... dentro de esta historia hay muchas, que no dejan de sorprenderme.
Es como el réclame de mastercard - porque la vida es ahora - ese en el que habla una guagua que aún no nace: "mi papá y mi mamá quieren conocerse, pero aun no se encuentran...", "y todavía no se encuentran..." hasta que se encuentran, y eso, de todas formas me hace pensar en que en esta vida las cosas parecieran estar escritas en algún recóndito lugar. No me pregunten el porqué, pero muchas veces las personas que tenemos a nuestro lado no se "eligen", llegan a tu lado como tus mejores amigos, hermanos, pareja, etc. y en cierto sentido están destinadas a encontrarse y a vivir juntas, con cosas buenas y malas, pero que de todas formas te enseñan a dialogar con el mundo.
-Esta es solo una primera parte... y dedicada de forma muy especial a mis padres q en este mes cumplieron 35 años de casados por el civil, y el próximo mes 35 años de casados por la iglesia.
- PD: FELIZ CUMPLEAÑOS CLAUDIA (mi hermana para el q no lo sepa)
- PD2: FELIZ CUMPLEAÑOS MAMÁ
miércoles, 9 de noviembre de 2005
Tres de Trébol

Es verdad, las coincidencias de la vida son muchas, y no sé si continuar por las primeras o por las últimas, sin embargo siempre ha habido una coincidencia especial con un grupo de amigas.
Long, long time ago, me encontré una carta en lo que ahora es el estacionamiento de un mall. Ese día llovía y por casualidad esta carta estaba pegada en una pared de cerámicas. Era un tres de trébol, que miré un buen rato y después dejé pasar. En eso me acuerdo de que una amiga, N. tenía justamente un tres de corazón guardado en su casa, sabe Dios por qué motivos. Mientras volvía a mi casa, quise hacer el mismo recorrido para ver si me encontraba nuevamente la carta: ¡oh sorpresa! La carta continuaba en la pared de cerámicas afirmada por la lluvia, la recogí y me la llevé.
Durante ese tiempo conocí a M, que era compañera de N en el colegio. Cuando supo cómo fue que encontramos las cartas, ella nos contó su historia: sus hermanos fueron jugando con cartas durante todo un viaje a la playa, e iban tirando carta por carta por una rendija de la puerta, hasta que quedó una sola en el auto (pues las otras volaron). Era un tres de picas.
Y así fue que nos faltaba una persona, el tres de diamantes. Y esta persona llegó del mismo curso que mis dos amigas, y completaba el cuarteto, así que para su cumpleaños hicimos que las casualidades convergieran y tuvieran una nueva integrante, T.
He ahí la historia de esta carta, lo increíble es que después yo repartí un tres de trébol dentro de muchos regalos (imagínense que era un regalo de amigo secreto, pero no sabes a quién le va a tocar el tuyo) y ese tres de trébol mantuvo el grupo, porque simplemente lo encontró, en ese tiempo, el pololo de N.
Grupos de infancia y juventud, que siempre es bueno recordar, cuando se creía a pies juntillas en la magia de estas casualidades.
¿Donde quedaron esas creencias? Eso es simple: en un tres de trébol, picas, diamante y corazón.
B.
domingo, 6 de noviembre de 2005
No eran caballos, eran gatos...
Es hora de empezar una nueva historia... la de las casualidades. Yo no sé por qué pero siempre hay algo especial en fechas, en recuerdos y hasta en lugares que hacen recordar algún momento específico y preguntarse si el tiempo y el espacio existen. Así es como decido contar algo de mi vida y algo de lo que siempre me ha intrigado, lo pequeño de la mente humana y lo grande que puede ser a la vez.
Mi afán no es dar recetas de cómo vivir , sino simplemente escribir acá cosas que me han pasado a mí o a personas cercanas, que hacen pensar en que las casualidades existen y que las coincidencias son de toda la vida y de todas las vidas.
Quisiera comenzar esta bitácora contando un sueño que tuve unas dos semanas atrás.
Consistía en que veía y asistía un parto de una yegua (eso es lo que pensé yo, porque lo que soñé no tenía forma específica), pero extrañamente tenía como 5 crías (vamos, los caballos tienen una sola cría por parto). En eso, algunas crías estaban medias muertas, y yo intentaba revivirlas (muy calmadamente). Al final del sueño, todas las crías vivían, pero parecían peluches que intentaban pararse, en vez de caballos reales, sobre todo porque estaban arriba de una mesa (por lo tanto, era imposible que fueran caballos con el tamaño que tenían)
Eso es lo que recuerdo del sueño.
Una semana después me llama una amiga desde el Cajón del Maipo para pedirme un gran favor. Ella vive alejada de toda forma de locomoción y tenían en su casa una gata, la Leo, que estaba preñada. Me pide que por favor la lleve al veterinario porque desde el día anterior que estaba teniendo las crías y solamente había salido una, que felizmente estaba viva. Viviendo en la florida, hice lo posible por conseguirme el auto y partí a buscar a la Leo y llevarla al veterinario.
He aquí en donde aparecen realmente las dudas y las respuestas. ¿Fueron caballos realmente los que vi nacer?. ¿Cómo podía yo saber que a la semana siguiente me iban a llamar para pedirme ayuda con una gata preñada?
Simplemente les puedo decir una cosa: "Eran gatos, y no caballos"
Mi afán no es dar recetas de cómo vivir , sino simplemente escribir acá cosas que me han pasado a mí o a personas cercanas, que hacen pensar en que las casualidades existen y que las coincidencias son de toda la vida y de todas las vidas.
Quisiera comenzar esta bitácora contando un sueño que tuve unas dos semanas atrás.
Consistía en que veía y asistía un parto de una yegua (eso es lo que pensé yo, porque lo que soñé no tenía forma específica), pero extrañamente tenía como 5 crías (vamos, los caballos tienen una sola cría por parto). En eso, algunas crías estaban medias muertas, y yo intentaba revivirlas (muy calmadamente). Al final del sueño, todas las crías vivían, pero parecían peluches que intentaban pararse, en vez de caballos reales, sobre todo porque estaban arriba de una mesa (por lo tanto, era imposible que fueran caballos con el tamaño que tenían)
Eso es lo que recuerdo del sueño.
Una semana después me llama una amiga desde el Cajón del Maipo para pedirme un gran favor. Ella vive alejada de toda forma de locomoción y tenían en su casa una gata, la Leo, que estaba preñada. Me pide que por favor la lleve al veterinario porque desde el día anterior que estaba teniendo las crías y solamente había salido una, que felizmente estaba viva. Viviendo en la florida, hice lo posible por conseguirme el auto y partí a buscar a la Leo y llevarla al veterinario.
He aquí en donde aparecen realmente las dudas y las respuestas. ¿Fueron caballos realmente los que vi nacer?. ¿Cómo podía yo saber que a la semana siguiente me iban a llamar para pedirme ayuda con una gata preñada?
Simplemente les puedo decir una cosa: "Eran gatos, y no caballos"
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