y una polilla me interrumpió
y se acercó a mi y me susurró entre juegos
Alocadamente desapareció y me dejó pensando en el ensueño de una noche veraniega.
Me quedó la idea de que algo quería hablarme
pero como solo fue un jugueteo, batió las alas y se fue.
Me quedé con la impresión de que en el silencio oye todos mis pasos, todas mis palabras y todo aquel respiro inconciente del cual estamos tan acostumbrados que no nos podemos acordar todo el día de su existencia.
Y me interrumpió...
y no recuerdo ahora la importancia
Solo tengo en mi memoria el recuerdo kamikaze de una polilla silenciosa.
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